El derbi es más que un partido, es una forma de vida y más si hay en juego la lucha del liderato de la Liga y entrar en la Europa League respectivamente.

El Derbi entre Sevilla y el Granada juega un papel importante a la hora de que estos dos equipos alcancen sus objetivos más ambiciosos. Por parte del Sevilla, los pupilos de Julen Lopetegui buscan seguir con la racha de victorias que tienen, de 3, y poder situarse en una situación privilegiada para arrancar la fase final de La Liga lo más arriba posible y así, poder seguir vivo en la lucha por el liderato, aunque la distancia sea de 6 puntos.

Por parte del Granada, tras hacer historia en el Teatro de los Sueños pese a haber caído en los cuartos de final de la Europa League en este, busca clasificarse a Europa la próxima temporada. La competición más cercana que tienen es la nueva Conference League, el cual va el séptimo clasificado de La Liga, actualmente el Villarreal con 49 puntos. Los granadinos tienen 42, por lo que la lucha por la Europa League y la nueva competición UEFA estará viva e intensa hasta el último momento, ya que el Real Betis y la Real Sociedad están a un punto o igual de diferencia que el submarino amarillo.

Garra, pudor y carácter ofensivo

Los chicos de Diego Martínez, un ya conocido en la entidad sevillista al ser el héroe del ascenso con el Sevilla Atlético a Segunda división, tiene la flexibilidad en el sistema de juego como antonomasia. El sevillano puede alinear desde un 4-3-3 clásico, hasta un 5-4-1, pasando por un 4-2-3-1 o por un 4-4-2. Eso sí, quiere y ha creado un equipo muy organizado, sólido defensivamente y arriba, buscando constantemente la verticalidad por ambas bandas, aunque resaltando la derecha.
Dejando de lado la flexibilidad, normalmente suele posicionarse en un 4-2-3-1 para así formar un bloque defensivo sólido, con dos pivotes, Yangel Herrera y Gonalons, que se complementan el uno para el otro, y una retaguardia con dos laterales muy veloces y que constantemente se están incorporando al ataque para crear más verticalidad aún. 

No obstante, en ataque, este sistema le permite elaborar transiciones ofensivas rápidas y eficaces por las bandas. Puertas por la derecha, Machís por la izquierda y Montoro detrás del punta son los encargados de elaborar el juego ofensivo de los andaluces. Los de bandas, jugadores veloces y que buscan constantemente las diagonales hacía dentro para buscar el tiro cruzado, Montoro, pone la pausa y los pases al hueco para que el hombre referencia de los granadinos, Roberto Soldado, ametralle las porterías de la Primera división española.
En general es un equipo que se siente cómodo con y sin balón, aunque prefieren esperar atrás en un bloque medio, con una presión leve pero constante y cuando el equipo rival cometa un fallo, aprovecharlo rápidamente. Ya en la primera vuelta pudimos ver el partido entre los dos equipos andaluces, donde el Granada anuló por completo el juego ofensivo del Sevilla y le encontró las cosquillas defensivas a este mismo. Cierto es, que los de Lopetegui iban a ese partido con varias bajas importantes como las de Acuña y Koundé.

Las cosas han cambiado considerablemente 

En contraposición al partido de la primera vuelta, las tornas se han cambiado en el sentido de que el Sevilla ya ha encontrado la formula que tuvo durante toda la pasada temporada en LaLiga y que le hizo completar una temporada de liga esplendida, al igual que está, que va camino de récord.