Tras la trágica noche vivida ayer en el Camp Nou el Sevilla debe seguir el camino para lograr su objetivo, entrar en la Champions League el año que viene.


Si he visto a algún equipo levantarse de caídas estrepitosas es este Sevilla, véase la hecatombe nocturna en Miranda. Todavía queda un largo camino en Liga, y la vuelta de la Champions League, que todavía hay que viajar a Alemania, y un bajón anímico puede afectar a los pupilos de Julen Lopetegui. Para ellos deben remar todas juntos, volver al idilio de las victorias y recuperar las buenas sensaciones que tenían desde que empezara el año nuevo.

Para ello se tendrán que enfrentar en primera instancia a un Elche recién ascendido, que vive tiempos convulsos con el cambio de entrenador, ahora con la vuelta de Escribá, y que como objetivo primordial es quedarse en la categoría de oro del Fútbol Español. No obstante, están más que cerca para salir del descenso puesto el que lo custodia, el Alavés, se encuentra a solo un punto de diferencia.

Dos situaciones, dos objetivos



Cada equipo llega al encuentro en dos situaciones totalmente distintas. El Sevilla, dolorido anímicamente por la eliminación de la Copa del Rey se encuentra en lo más alto de la clasificación luchando por los puestos de Champions League mientras que el Elche se encuentra en lo más bajo. Ahora, con la llegada de Fran Escribá, parece que el equipo está cogiendo una dinámica positiva debido al cambio de sistema y a las buenas actuaciones individuales de Lucas Boyé y Édgar Badía en portería a destacar.

Los ilicitanos juegan habitualmente con un 4-2-3-1 o un 4-4-2 donde se centran más en el aspecto defensivo que el ofensivo. En cuanto a sus juego ofensivo siempre coloca a dos laterales llegadores que tengan buen pie para centrar desde la banda y combinar en el medio campo ayudando así a deshacerse de la presión. En cuanto al mediocentro se compenetran muy bien la pareja habitual Guti y Marcone. Uno pone la creatividad, el buen pase corto y las filtraciones a la banda y el otro pone el músculo y pulmón al equipo a la hora de las transiciones defensivas y ofensivas.

En cuanto al trio atacante en el caso de que sea un 4-2-3-1 de enganche, sirviendo de enlace entre el punta y los dos que le acompañan en las bandas, normalmente  Josan y Morente es Pere Milla. Al tener muy buena visión de juego y un buen golpeo de balón de media-larga distancia su posición más favorable es la de detrás del punta. Y arriba, como no, el máximo goleador de este equipo, Lucas Boyé, el galope de Santa Fe, moviéndose por los espacios, recibiendo de espaldas, aprovechando cualquier rebota cual ratón de área es.

Partido importante para sanar las heridas culés 

A priori el Sevilla parte con ventaja, en cuanto a la calidad grupal que atesora, pero es cierto que los de nervión llegan con bajas muy sensibles, como la de Bono, y eso añadido con el mal estado anímico se puede convertir en un arma de doble filo, por lo que los de Julen Lopetegui deben olvidar el pasado, centrarse en el presente, ahora La liga, y mantener la regularidad, con victorias, que tenía cuando empezó el 2021.