El Sevilla FC está teniendo una campaña de ensueño, y en ella, Jules "Airforce" Koundé, es una de las vacas sagradas para Julen Lopetegui

El fútbol, y su respectiva literatura, han pasado por muchas etapas. Desde aquel "Mob Football" medieval  como lo llamaban los ingleses, antes de que en la Freemason’s Tavern de Londres se diesen a conocer las primeras 13 reglas básica del fútbol base, a un deporte mucho más modernizado que arraiga terminologías nuevas. Ese es el caso del "box to box", según los pioneros del deporte rey en el mundo.

Un jugador "box to box", es aquel que va de área a área, de ida y vuelta, un completo 4x4, y que a fin de cuentas es un todocampista que está en todos los lados y no te das cuenta, pero ahí está. Jules Koundé, siendo central puro desde que comenzó en las categorías inferiores del Bordeaux, una región muy humilde del sur del país galo dividida en dos partes por el rio Garona, forma parte de este selecto grupo aún sin ser centrocampista.

Los comienzos de un proyecto nuevo, como siempre, no son nada fáciles. Al igual que En-Nesyri le pasó con la Supercopa de Europa, a Koundé, le ocurrió en una tarde frio de Septiembre contra el Eibar en Ipurua donde en su debut provocó un penalti que arraigó en la remontada del conjunto armero.

Al ritmo de la música tras Ipurua

Aquella tarde supuso un punto de partida para un jugador que ha pasado de la hecatombe al estrellato, forjando a fuego lento una dupla, más bien un tridente, comandado por dos brasileños, ya se saben los sevillistas de sobra quienes son, y este joven francés de 22 años muy ligado a la música hasta tal punto de ser comparado por dos extremos musicales como son los Jackson Five y Ozuna.

Poco a poco ha ido cogiendo galones y esa progresión, con el paso del tiempo, le ha ido ligando a un carácter mucho más ofensivo en el equipo, viéndole subir constantemente con internadas por la banda derecha y arriesgando con mucha técnica arriba como si fuese un delantero más, mientras que si la pierde en campo rival, tiene el físico y la clase para bajar rápidamente al ritmo de "Pas de remèdes", unas de sus canciones preferidas con doble sentido, valga la redundancia y salvar, en más de una ocasión, un gol en la linea divisoria entre la vida y la muerte.

No obstante por arriba, también se ha podido comprobar su facilidad para conectar el balón con su testa, como lo hace todas las noches con sus cascos y su playlist personal de Spotify. Sus dos goles lo avalan.

Koundé, en la misma mesa que Haaland y Mbappé

Música, humildad y fútbol, tres palabras que pertenecen a la idiosincrasia de un joven francés que pasó de luchar por la permanencia en la "liga de los granjeros" a coronarse con el Sevilla, el Grande del Sur de Europa, como Hexacampeón de su competición fetiche. Ahora se ha asentado en la mesa de las futuras promesas del fútbol europeo y ha pedido el buffet libre.

El Sevilla tendrá que disfrutar de él lo máximo posible, puesto que en verano irán a por él internacional con la sub-21 francesa. De todos modos, jugadores como él, con el pragmatismo en la sangre, la personalidad de un veterano y el liderazgo en su corazón , salen cada mucho tiempo.