La eclosión y proyección de Iván Romero está siendo de lo más destacado del Sevilla Atlético

Bajo la mirada picaresca y juvenil de Iván Romero se esconde entre las entrañas todo un killer del área, todo un panther de la Segunda B siendo el máximo artillero de esta con 8 goles en 12 partidos, traducido a 0'93 goles cada 90 minutos.

Actualmente está en un momento muy álgido de su trayectoria y no hay techo ni defensa que se le resista. El "Peaky Blinder" de La Solana, un pequeño y humilde pueblo de la "España vacía", no nos confundamos con la región de Birmingham, es unos de los mejores de su camada, la del 2001.

Su idilio con el gol

Empezó siendo mediapunta, dando pases de gol a sus compañeros del Albacete. Ahora es él el quién ha cogido el relevo y ha puesto en Jaque Mate al grupo 4 de la Segunda B con su talento innato y su olfato goleador. Parece que tiene un idilio con el gol, todo lo que toca lo transformar y en muchas ocasiones las metes de par en par, véase sus víctimas, el Córdoba y el Lorca Deportiva.

Rebeldía, desparpajo, velocidad, tres sustantivos grabados a fuego en la mente de Iván Romero, un completo ratón de área. Entre sus principales fuerte, sus desmarques de ruptura a la espalda de los defensas, su facilidad a la hora de encontrar y leer pequeños pero letales espacios para penetrar las redes enemigas y su habilidad para definir tanto en espacios reducidos como en un uno contra uno

Como si de una pieza de ajedrez se tratara

Aunque su físico no de mucho decir, 1'72M, las apariencias engañan, como dice el refranero español e Iván cumple esa excepción.

Porque, Iván romero, en el tablero de ajedrez de Paco Gallardo, es la Torre, es el Alfil, el cual te ofrece diferentes variantes, como el movimiento de Gambito de Dama, valga la redundancia. Verticalidad, desborde, diagonales hacía dentro, diagonales hacía fuera, un porrón de alternativas que hacen del Solanero todo un pistolero del fútbol modesto.