En plena tormenta liguera, la Champions es el pararrayos convencional para los alemanes que buscan resarcirse de sus derrotas en la Bundesliga.


Una de cal y otra de arena, esa es la situación del Borussia Dortmund y el Sevilla FC. Mientras que los andaluces se encuentran en un idilio de victorias, cosechando 9 consecutivas, aspirantes a los tres títulos y con una armonía perfecta en la plantilla, la situación de los alemanes es radicalmente distinta desde la llegada del 2021.

En plena tormenta invernal alemana, el Borussia Dortmund ya ha dado por perdido las aspiraciones para ganar la Meisterschale, apodada con cariño como la Ensaladera, por su forma redonda y cóncava, debido a que actualmente son sextos con 33 puntos y su máximo rival histórico, el Bayern de Múnich se encuentra en lo más alto de la cumbre con 48 puntos y un partido menos. Eso indica, una diferencia o posible diferencia de 18 puntos. 

Este comienzo de año ha sentado como un jarro de agua fría para los pupilos de Edin Terzic que han visto como las lesiones y las incógnitas han hecho desvanecer el buen trabajo que hicieron en la primera vuelta, siendo favoritos para coronarse en la Bundesliga. No obstante, aún les queda la DFB Pokal y la Champions League en el punto de mira. 

Eso sí, sin la muralla amarilla en su estadio ni su apoyo incondicional afuera, sus hinchas deberán entonar el Echte Liebe, una filosofía futbolera que para ellos se materializa en amor verdadero. Pero, en frente, tendrán otra filosofía, la del Dicen que Nunca se rinde, con ansias de pintar ese tan famoso Muro amarillo en rojo y blanco y con el mítico abuelo sevillista coronándolo.

Aunque estén en mal momento, si tienen su día....  

Los pupilos de Edin Terzic suelen jugar habitualmente con un 4-2-3-1. Arriba en la punta el Airforce Noruego Haaland con libertad de movimiento liberándose hacía atrás para la creación de juego y ayudar a bajar balones en el centro del campo gracias a su portentoso físico. Los tres de atrás que le siguen, habitualmente son Sancho por la izquierda, Reyna detrás del punta y Brandt en la derecha. 

Estos tres se centran más en atacar que en tareas defensivas, siendo su principal función encontrar al gigante noruego y atacar con velocidad y desequilibrio, ahí destaca el ingles Jadon Sancho, por las bandas para que los dos laterales, especialmente Enre Can, reconvertido de mediocampista a lateral, y Guerreiro creen superioridades en esta, con internadas o doblegadas para así poder centrar al área o buscar algún hueco entre los defensas y los laterales rivales. En definitiva, atacar los flanco para conectar con el punta noruego.


Este sistema puede funcionar perfectamente gracias a los dos escuderos que están por detrás de los tres de arriba, siendo los pulmones y el musculo del equipo. Los más habituales, Bellingham y Delaney. Tanto el inglés como el danés aportan dinamismo al juego con conducciones a gran velocidad que hacen ayudar a la salida de balón, debido en gran parte a la subida de los laterales que hacen atraer a los rivales por lo que tienen mucha facilidad para romper líneas con pases que quiebren el sistema rival y armar posteriormente un contraataque letal en décimas de segundos.

Su punto débil, la retaguardia

Las cifras lo avalan, 41 goles en contra en 21 partidos, matemáticamente a 1.32 goles por partido recibidos. Sin duda, en 180 minutos de eliminatoria, a priori, te afecta seriamente visto le nivel al que llegan los En-Nesyri, Suso, Papu Gómez. La retaguardia alemana está conformada habitualmente por Hummels y Akanji como centrales fijos, en la izquierda Guerreiro y en la derecha Enre Can, ambos dos centrocampistas reconvertidos a laterales, de ahí, la causa del problema.


Debido a esto y la constante tendencia de los laterales a subir, haciendo que los dos defensas centrales tengas que hacerles la marca ahí puede atacar el Sevilla, por las bandas, con velocidad y despunte, aprovechando que los laterales se han quedado regazados arriba.

Arriba, el panther noruego

Si hay algo que contrarresta y estabiliza la balanza aún sabiendo como llegan ambos conjuntos ese el el panther de guerra escandinavo Erling Haaland. Puro desborde, puro desmarque en diagonal, vertical, a la espalda del rival. Velocidad y definición grabadas a fuego en su mente, contras de libro creadas en un par de milésimas, zancada descomunal, se me quedan cortos los adjetivos calificativos y sus fortalezas.


Aunque el equipo defensivamente sufra si Haaland tiene el día, lo tiene, si pestañeas más de lo normal ya te ha marcado 3 goles en 3 minutos, como hizo en su debut y como nos tiene acostumbrado a ver todos los domingos en el sofá.

Por lo que las trincheras Diego Carlos-Jules Koundé tendrán que neutralizar muy bien al Noruego para así llevar al Sevilla FC a otros cuartos de final, si, otros cuartos de la máxima competición europea. Para que ahora duden que los hispalenses no somos uno de los grandes del Fútbol Español. 

Quién diría que el abuelo sevillista seguiría despierto desde el 10 de mayo de 2006, el comienzo de algo muy grande que sigue perdurando...