Ambos conjuntos se verán las caras en un duelo apasionante a las 14:00, como el del año pasado en Ipurua, donde el Eibar tiró de épica para remontar un 0-2 ante un Sevilla perplejo

A las 14:00 de la tarde, el conjunto armero y sevillano se disputarán frente a frente en Ipurúa, tierras movedizas para los nervionenses, que vieron como el año pasado, los pupilos de Mendilibar, ya todo un clásico de nuestro fútbol español, remontaba un 0-2 de la primera parte.

Desde ese momento, el equipo ha vivido una reconversión, especialmente con la salida de Orellana,  cambiando ciertos aspectos de su sistema táctico. Aún así, sigue perdurando y grabado a fuego en cada mente del jugador, la esencia que el propio campo transmite, esfuerzo y sudor como idiosincrasia del equipo.


Siguiendo la tradición táctica

Los pupilos de Mendilibar siguen fiel a su sistema, un 4-4-2 ejerciendo una presión muy alta, seguida misma de mucha intensidad, para poder sacar el error del rival y golpearle en décimas de segundos. Centrarán sus opciones por las bandas, mediante la verticalidad y galopadas del canterano sevillista  Bryan Gil y los centros masivos del japonés Inui, además de dar ese toque de pausa y posesión en el centro del campo, a pesar de que el Eibar, no sea un equipo que se le destaque por tener el dominio de balón y la distribución de este. No obstante, estará junto a Edu expósito y a Pape Diop,  conformando así la sala de máquinas vasca. El español pone la magia, el senegalés lo complementa con potencia y músculo. 

Su mejor arma, ahora cuestionada

Durante estos últimos años, al conjunto armero se le ha caracterizado por una defensa muy sólida, con las líneas muy adelantadas y arriesgando mucho para ejercer su juego, básicamente una presión alta arriba constante. 

La problemática que se le presenta, básicamente es, los espacios que se generan entre líneas, entre centrales y la superioridad en la banda cuando los carrileros, Pozo y arbilla en sus internadas por la banda, suben a incorporarse en segunda instancia para doblegar a los extremos, teniendo así que bajar muy rápidamente y tener que replegarse. Esa circunstancia es la que debe aprovechar el Sevilla FC. Atacar los espacios con velocidad y realizar desmarques de ruptura por las espaldas de los centrales fijos, en este caso Pedro Bigas y Paulo Oliveras

Aún así, sus números no son del todo malos. En 20 jornadas de ligas han encajado un total de 21 goles, convirtiéndose así en el séptimo equipo con menos goles encajados en la Liga Santander. No obstante, si los comparamos con los años anteriores, ha habido una cierta tendencia negativa, pero ahí siempre ha estado la figura de Marko Dmitrovic, muy determinante atrás, ayudando a la salida de balón con su buen golpeo de este y haciendo grandes intervenciones tanto dentro como fuera del área. De hecho, es el guardameta que más veces ha salido de su área para despejar el esférico en la liga española.


El icono de este Eibar

Si hay algún jugado que lleva los símbolos y el estandarte colgado del conjunto vasco ese es Kike García, que con 31 años sigue teniendo gol en las piernas, su título de máximo goleador del equipo actualmente con 5 goles y una asistencia lo avalan.


Kike es esa persona que lleva la sangre roja y morada, es aquél que siendo delantero centro lo ves haciendo el trabajo sucio en defensa, aquel que se deja hasta la última gota de sudor por el equipo, es así, que lleva siendo capitán durante un largo tiempo. Representa lo que es esta humilde institución. Garra Pudor y Humildad, tres palabras que hacen de un Eibar un equipo humilde un matagigantes, por lo que el Sevilla FC no se tiene que andar con chiquitas en Ipurua, males pasados...