Ocampos habló en Radio Sevilla en una entrevista en la que repasa su paso por Sevilla y esta temporada.


El argentino está volviendo a coger tono tras no comenzar a su máximo nivel. Está siendo un jugador clave para la selección y la acumulación de minutos está siendo u  obstáculo que espera superar. "Sigo adaptándome un poco a los cambios horarios, pero es parte del juego e intento estar de la mejor manera posible en cada partido".

El Sevilla disputará su cuarto partido de Champions League ante el Krasnodar, con la ausencia de Jesús Navas, que fue expulsado en la ida. Ocampos ya ha jugado en el lateral en un par de ocasiones y puede que sustituya al capitán sevillista mañana, pero ve difícil hacerlo igual de bien que Jesús. "Es parecido a lo que vengo haciendo siempre, con el matiz de que Jesús no está detrás para respaldarme. Hay que exigirse más y brindarse más al equipo. Mañana puede que juegue ahí y me tengo que mentalizar para suplir esa ausencia. El problema es que Jesús es un jugador muy activo, al que no le cuesta subir y bajar. Yo soy un poco más grande, más alto y somos diferentes. Él jugó toda la vida de extremo y se adaptó bien al lateral. Un jugador, cuantas más posiciones maneje, mejor. Yo estoy aquí para seguir aprendiendo y lo intentaré hacer bien donde me toque".

Ocampos a la par de que juega minutos con la selección y el club, también se ve afectado por el jet-lag, cosa que dificulta aún más el juego. "Un poco de los dos, van de la mano. A veces uno está muy cansado y empieza el tema psicológico, pero es parte de este deporte, es un año diferente a todos y hay que estar de la mejor manera, aprovechando cada momento que hay para recuperar. Al final nunca se paró ni tuvimos mucha pretemporada. Fue como una continuidad con la Supercopa y se hizo todo muy corto. Si te pones a pensar parece que todo empezó en junio y no terminó. Es una dinámica diferente y hay que adaptarse".

Lucas quiso también hablar del encuentro de mañana. El Sevilla se sitúa como colíder del Grupo E, empatado a 7 puntos con el Chelsea, y esta victoria permitiría a los de Julen Lopetegui estar más cerca del objetivo. "Sabemos que con una victoria podemos estar más cerca del objetivo en esta primera fase, pero también que venimos a un país y ante un equipo siempre difícil de local. Allí nos costó mucho sellar la victoria y venimos con toda la concentración para llevarnos los tres puntos. Ellos son un equipo competitivo, con muchos jugadores buenos. Hubo muchas cosas que complicaron el anterior partido más de lo que esperábamos. Pudimos ganarlo, pero sufrimos un montón e intentaremos no cometer esos mismos errores mañana. Uno en su estadio, con su gente y en Champions siempre quiere ganar, más ante un rival contra el Sevilla. Si yo estuviera en el rival estaría muy motivado, tendría muchas ganas de demostrarle a mi público que se puede ganar, pero nosotros venimos con esa misma mentalidad. No importa dónde ni contra quién juguemos para ir a por los tres puntos en un momento clave de la temporada".

El Sevilla no solo remontó ante el Krasnodar cuando estaba dos abajo, el conjunto hispalense le ha dado la vuelta al resultado en dos ocasiones más (ante el Cádiz y ante el Celta la jornada pasada.). "Es un poco el carácter del equipo. Cada vez que parece que está batido, saca un plus. Lo demostramos en varios partidos e intentaremos seguir con esa dinámica, aunque también saber cerrarlos porque luego con tantos partidos acumulados y el cansancio físico, se complican. No estábamos súper tranquilos porque necesitábamos ganar, pero estas dos victorias nos dejaron un poco más calmados porque creíamos en el trabajo pese a los resultados. Ahora con dos victorias y sabiendo que podemos sellar el pase, es una motivación para nosotros".

Lucas esté año le está costando más encontrase con el gol, y en cada partido se ve progresivamente como el argentino le pesa no poner el balón al fondo de la red. "No sé si es rabia. Yo soy un jugador que siempre lo intenta dentro del campo. Lo mostré el año pasado y este también. Hay momentos en los que la pelota no entra y a veces se ve esa frustración cuando las cosas no salen. Cuando vienes de marcar tantos goles la temporada pasada, si pasan seis o siete partidos y no marcas te va un poco en contra. Es parte de la exigencia de cada uno y de las expectativas que se marca. Soy un jugador que se exige. Si cuando las cosas no me salen me quedase tranquilo, no sería yo. Trabajo para mejorar, pero sigo siendo feliz como el año pasado y disfruto cada vez que me pongo esta camiseta".

Además de sus virtudes en ataque, Lucas es un jugador con mucho carácter y se ve en cada encuentro como el argentino apoya y ordena a sus compañeros en el terreno de juego. Y no solo dentro del campo, también fuera de él, como se pudo ver el pasado sábado, cuando Lucas escribió un mensaje en redes sociales animando a su compañero Vaclik. "No sé si la palabra es líder, pero sí un jugador con el que se puede contar. Desde que llegué tenía el objetivo de ser fundamental y sentirme importante aquí. Lo pude hacer en buena parte de la temporada pasada y en esta también. Sé que me puedo apoyar en los compañeros y que yo voy a estar para ellos. Intento dar lo mejor y de ahí también esos enfados y la autoexigencia".

En la plantilla del Sevilla han habido varios casos de CO-VID19, jugadores como Koundé,  Munir o Gudelj se han visto afectados por esta enfermedad. Los más reciente, Carlos Fernández y Bono, que, como es obvio, no estarán disponibles para el encuentro de mañana. "Sabíamos que en algún momento iba a tocar que hubiera compañeros con el virus, porque le puede pasar a cualquiera. Con las máximas medidas de seguridad que tenemos en el club e intentando cuidarnos entre nosotros creo que lo podemos llevar adelante. Les deseamos la recuperación más rápida posible y que estén pronto con nosotros. Nos estamos adaptando y no es fácil, porque un día para otro el fútbol cambió mucho. Sin público, sin poder cambiarnos en el vestuario y sin poder hacer muchas cosas que son la esencia del futbolista. Esperemos que esto pase rápido y que no solo en el fútbol, también en la vida, todo vuelva a ser pronto como antes".

Por último, Lucas quiso dejar claro su mayor objetivo: avanzar lo máximo posible en Champion y no dejar de soñar. "Llevarlo lo más lejos posible, con ambición. No sé si intentar ganarla, pero sí vivir las mismas emociones que vivimos el año pasado en la Europa League. Ese es el mejor momento de mi vida deportiva sin duda, porque fue un año hermoso con un título nada fácil. Espero volver un poquito a lo que sentí el año pasado".