Los pupilos de Unai Emery buscan la segunda victoria consecutiva y asegurarse los puestos europeos





El conjunto submarino se encuentra en un momento muy álgido de la temporada. Tras avanzar de ronda hasta la final de la Europa League, donde se medirá al todopoderoso Manchester United, los pupilos de Emery buscan afianzar los puestos europeos en el caso de que caigan en la final contra los ingleses. Para ellos, estás tres últimas jornadas son vitales por la poca diferencias de puntos que hay entre el quinto, el sexto y el séptimo, la Real Sociedad, el Betis y el Villarreal respectivamente.

Tras ganar por 0-2 ante un Valladolid luchando por el descenso, los castellonenses llegan al tramo final de la campaña con todas las esperanzas puestas en esa final de Europa League, la cual tendrán muy a su favor por el entrenador que tienen bajo su banquillo, el rey midas de las eliminatorias, Unai Emery.

Desde su llegada a la ciudad de porcelana, el equipo ha desplegado un gran fútbol tanto defensivamente como ofensivamente. Se trata de un equipo que atrás es infalible y que arriba es muy pragmático pero a la vez con mucha magia, la dada y desprendida por Gerard Moreno, sin duda el mejor jugador de la plantilla.
El técnico vasco suele alinear a sus 11 hombres en un 4-3-3 con balón y un 4-4-2 sin el esférico. Su principal objetivo y caballo ganador es tener la posesión y el dominio de balón para a partir de ahí ejecutar triangulaciones tanto interiores como exterior abriendo espacios y aprovechándolos para marcar. 

Para ello, cuenta con grandes peloteros y extremos con verticalidad como pueden ser Dani parejo, Moi Gómez y Samu Chukwueze respectivamente. No en vano, Gerard Moreno no es que sea un delantero boya. El español tiene un gran y amplio ratio de influencia que hace facilitar la circulación de balón en el medio campo y a partir de ahí generar una transición ofensiva.
En cuanto a la retaguardia, esta está muy compacta por dentro para forzar a los equipos que ataquen por la banda y así, como sus dos centrales fijos, Pau Torres y Raúl Albiol, son excelentes en el juego aéreo, lo neutralicen sin ningún problema. No obstante, estos dos centrales se encuentran muy cómodos en presiones altas, pues sus desplazamientos en largo son ejecutados con mucho éxito y en más de una ocasión ha servido para generar una ocasión de gol o al menos salir de la presión.

Para finalizar, sus laterales son muy profundizadores, están constantemente pegados a la linea de cal para atraer al rival y de un pase filtrado, poder salir rápido al contragolpe. En definitiva, el conjunto amarilla es una completa muralla defensivamente y en ataque un equipo que sabe lo que hace y que mediante las individualidades de muchos de sus jugadores lo convierten en un equipo con un carácter muy ofensivo, los datos lo avalan.