Victoria sevillista en tierras vascas después de tres temporadas sin hacerlo.


Más de un sevillista, incluyéndome entre ellos, maldeciría cuando Carlos Fernández marcó el tanto de la Real Sociedad en los primeros minutos del partido. La ley del ex volvía a cumplirse y de qué manera, siendo un auténtico jarro de agua fría para los propios jugadores e incluso para Lopetegui, sentando en el banquillo.

Las tierras vascas nunca se nos han dado bien, llevábamos sin sumar de tres desde hacía tres temporadas, así que más de uno, vuelvo a incluirme de nuevo, pensaría que ya estaba todo sentenciado en el 4 de partido. Pero apareció Fernando poniendo el empate en el marcador, sumando dos jornadas consecutivas viendo portería. Su trabajo y constancia son dignas de admirar.

Cuando nos quisimos dar cuenta, En-Nesyri le había dado la vuelta al marcador. La pantera llevaba tiempo sin ver gol en LaLiga y hoy, en un escenario importante, ha vuelto a reencontrarse con él. Pero no puede perdonar tanto, esa acción en la segunda mitad en la que se quedó solo ante el portero después de recibir el balón de Bono, no se podía fallar. Era un gol cantado y el marroquí lanzó el remate directamente al muñeco. Un error de principiante.

La primera parte fue resultona, hubo fútbol y emoción, algo inevitable al tratarse de un partido remontado. Pero la segunda mitad fue más lenta, con numerosas faltas y muchas tarjetas. Algunas de ellas inmerecidas, bajo mi punto de vista. El árbitro, cambiado en última hora por bajo de Del Cerro Grande, parecía más un pistolero que otra cosa al mostrar una insólita rapidez a la hora de mostrar cartulinas. Diego Carlos fue una de sus muchas víctimas, entrando en el club de los apercibidos en el que ya se encuentran Navas y Lopetegui.

Volviendo a la segunda mitad, donde estuvo la ocasión fallada de En-Nesyri, nos encontramos con un Sevilla que supo aguantar el marcador. Una lástima que las ocasiones de gol no entrasen. No obstante, no hay quejas ante la actuación del equipo porque Bono tampoco ha tenido que intervenir en toda la segunda parte del encuentro. Los cambios realizados han sumado al equipo, siendo un partido en el que los hispalenses han ido de menos a más.

Lo más remarcable de la victoria: que no vale tres, vale diecisiete puntos, que son los que aventaja el club nervionense al quinto clasificado y rival de esta jornada.