Sevilla y Real Sociedad se verán las caras el próximo domingo en Anoeta con la Champions League como telón de fondo.

Aunque haya una gran distancia sideral de 14 puntos entre ambos todavía quedan 9 jornadas de la competición doméstica y como ya sabe todo gurú del deporte rey, el Fútbol puede dar mil vueltas y hacer cambiar la situación actual, para bien o para mal.

Ambos equipos vienen en dinámicas buenas cosechando los txuriurdines 1 victoria y 2 empates y el Sevilla 1 empate y 2 victorias, una, ante el actual líder de la Liga, el Atlético de Madrid. No obstante, la moral de ambos están por las nubes al verse inmersos en una gran situación de la tabla. Los vascos al haber levantado al cielo de la Cartuja la Copa del Rey y el Sevilla viéndose con su objetivo cumplido, la Champions League, y con la mirilla puesta en los tres primeros de arriba para dar la mayor guerra posible a los candidatos al título.

En el caso de que los andaluces se llevaran la victoria en Anoeta asegurarían en toda regla una cuarta plaza muy codiciada por los perseguidores más cercanos, el Villarreal, la misma Real Sociedad y los de la Palmera. Tan solo un punto de diferencia hay entre llegar al estrellato o caer en la hecatombe.

La samba txurri-urdin

Si algo se le caracteriza a los vascos es por su gran estilo de juego, muy diferente al de la mayoría de equipos de la Liga Española. A todo eso se le suma un plus de tradicionalidad juntando a muchos canteranos en el primer equipo y muchos de ello triunfando con el equipo de su vida.

Tácticamente hablando, el sistema de Imanol Alguacil suele ser normalmente un 4-3-3 donde, en las transiciones ofensivas buscan el juego directo por las bandas mediante la creación de superioridad en estas por las constantes subidas de los laterales o bien buscando al espacio y en carrera a sus principales referencias en ataque, el joven sueco Isak y el joven español Oyarzabal.
En cuanto al sistema defensivo, la retaguardia está muy adelantada con respecto a su propia área por lo que índica que juegan en un bloque medio-alto ejerciendo una alta y constante presión para forzar el error rival y penetrar rápidamente en su área.

Si hablamos de la sala de máquinas podemos ver una de las mejores de la competición española. Tanto Mikel Merino como David Silva a la vez que Ander Guevara complementan un centro del campo exquisito a la hora de sacar el balón jugado desde atrás, a la hora de formar un contragolpe rápido gracias a sus pases verticales al espacio y a la hora de replegarse y posicionarse adecuadamente en las transiciones ataque-defensa y viceversa.

El partido de la primera vuelta lo señala todo

El partido que vivimos en el Ramón Sánchez Pizjúan fue una absoluta lluvia de goles por parte de los dos equipos que finalmente se lo acabaría llevando el Sevilla FC. No obstante, con ese partido pudimos ver el carácter ofensivo de ambos equipos y la manera con la que encaran siempre todos los partidos.