Llamado a hacer historia con el Sevilla FC, la historia de Bono es otra más de superación desde ese susto ante el Cluj.

Normalmente la figura del portero queda muy infravalorada cuando el equipo está en un momento muy álgido de la temporada, cosechando rachas de victorias y manteniendo la portería a cero. Eso sí, cuando está en crisis, todos los focos van dirigidos al cancerbero por la poca seguridad bajo palos.

El caso de Bono es uno más del trabajo a la sombra, que primeramente se vio un tanto afectado en aquel despropósito ante el Cluj, que pudo costar una hecatombe europea, pero que después arraigó en el relevo del marroquí con Vaclik hasta ahora, que está en lo más alto de la cúspide de los porteros, teniendo el mejor coeficiente en relación a los partidos y goles encajados. Con 0.64 de coeficiente, 25 partidos jugados y  16 goles encajados, supera a grandes guardametas como son Oblak, Ter Stegen y Courtois.

El "espantapájaros marroquí" ya cosecha una gran facilidad a la hora de neutralizar cualquier "delantero quebrantahuesos" que haya superado en primera instancia las altas vallas sevillistas como son Koundé y Diego Carlos y que intente tocar su parcela blanca rectangular. Paradas por arriba, por abajo, de balonmano, uno contra uno, con reflejos casi imposibles, ajustados al palo. Un amplio repertorio de tiros que el internacional marroquí neutraliza todos los fines de semana y que hace quebrar las cabezas a aquellos pájaros que quieren de su fruto codiciado, las redes de la portería. 
Bono es como las muñecas Matrioska, hacen faltan desenroscarlas bastante para poder llegar al fondo de ellas. En este caso, el fondo son las redes de la portería. De la misma Rusia, Yassine Bounou, refleja el apellido de la “Araña Negra”, del mítico portero de la Unión Soviética, Lev Yashin. Yassine Bono, ha vivido una completa metamorfosis en la cual ha cogido forma de “Araña Amarilla", color de la vestimenta la cual defiende su nido en los 90 minutos que dura un partido.

No hay mejor ataque que una buena defensa

El cancerbero africano juega un factor fundamental a la hora de la creación del juego del Sevilla desde la retaguardia. Su buen desplazamiento, tanto corto como largo, permite al equipo abrirse por las bandas para atraer rivales y poder salir de la presión intensa de ellos. No obstante, Bono, pese a llevar el número 13 y vestir de amarillo, valga la redundancia, arriesga con pases que pueden contraer la hecatombe, haciendo quebrar al equipo en el mediocentro y darles al equipo rival una oportunidad muy clara, o el estrellato con la creación de una transición ofensiva exitosa.
En cuanto al estilo de juego de Bono, el guardameta no tiene el instinto del llamado ahora portero-escoba, puesto que tiene delante a dos velocísimos defensas centrales que en carrera van muy bien y por ende el internacional marroquí no tiene la obligación de salir fuera de su propia área para despejar cualquier balón en carrera y al espacio del equipo rival.

Bono ha hecho y seguirá haciendo historia

52 minutos faltaron para que Bono superara, con creces, el récord que sigue ostentando el mítico portero del Sevilla FC, el levantino Andrés Palop. El gol de Dahoud para el Borussia Dortmund en la ida en el Ramón Sánchez-Pizjuán dejó al sevillista con un tope de 728 minutos de juego sin recibir goles, a diferencia que lo que dejó Palop imbatido 780'.

No obstante, en La Liga ha logrado un récord y ha hecho historia con el club hispalense. El primero en el cual, con 517 minutos, ha superado el récord de imbatibilidad que tenían tanto Beto con 516, como Palop con 511.

El segundo, Bono, hace un par de semanas, se vistió de Palop como en aquella noche ante el Shakhtar Donetsk, para hacer historia en el José Zorrilla y convertirse en le primer guardameta sevillista en marcar un gol en la La Liga española.

Todos estos datos y su trascendencia en los partidos del Sevilla hacen de él una figura clave del equipo y que a nivel individual va camino de hacer otra vez historia con los andaluces con el hipotético caso de que se convierta en el primer Zamora del club.