Partido muy bonito para el espectador neutral, pero sufrido para cualquier aficionado de ambos equipos, que concluye con victoria sevillista.



Un Sevilla que en la primera parte tuvo una actuación bastante floja, jugando en campo propio con algunas llegadas del Betis que hacían pensar en lo peor, lo que cambió con la llegada del gol en la que fue la primera ocasión para los de Lopetegui en la media hora que llevábamos de partido.

Ya en la segunda mitad, vimos un equipo más consolidado y cómodo en los primeros compases, lo que junto a los cambios hacía que rondase la sensación de que el segundo gol podría llegar, pero no fue así. A pesar de todo, en el terreno de juego había un Sevilla más seguro y teniendo el balón.

Durante la recta final, y con un Betis que despertó e intentaba reducir la distancia mínima del marcador, llegando incluso a anotar el gol del empate, que no contó tras ser anulado por fuera de juego, el partido pasaba a mancharse, con muchas acciones que interrumpían el juego y balones de un lado a otro.

Seguía rondando la sensación de que si no llegaba el segundo gol de los de Nervión podría llegar el empate, manteniéndose ese "run run" de que al Sevilla se le escapasen los 3 puntos. Tuvo dos el conjunto verdiblanco para hacer el empate, entre una acción casi de chiste que hacía que Diego Carlos casi se marcase de rebote y un tiro de Fekir con el tiempo ya cumplido que hizo a más de un bético levantarse del asiento.

En conclusión, 3 puntos importantísimos que a pesar de no haberse conseguido de la manera más bonita, hacen ver que el Sevilla ha sabido estar en todas las situaciones del partido, cosa que no vimos por ejemplo ante Barcelona y Elche, a seguir,