El Sevilla se ve superado por el Elche en un momento en el cual debía resarcirse de su mala racha, sin saber aprovechar la oportunidad.




El Sevilla, con muy malas sensaciones tras la eliminación copera tenia el deber de "limpiar su imagen" ante el Elche, que a pesar de no ser uno de los rivales mas complicados de la tabla liguera, puso las cosas difíciles a los de Lopetegui.

Un Sevilla que salió al partido con un juego muy lento y paciente, contrarrestado por la defensa del equipo franjiverde, que estaba encerrado y sin dejar espacio alguno a los visitantes, aun así, ni un ápice de peligro por parte de los andaluces, que quitando una falta que lanzó Escudero rozando el palo, no tuvo ni un solo tiro.

La segunda parte siguió igual, un Sevilla con la pólvora empapada que veía como el Elche generaba más peligro, con un mano a mano que no acabó en gol milagrosamente tras un error de Gudelj. Pasado el 70 llegó lo que todos, o casi todos se olían, el gol de los rivales por medio de Raúl Guti y sin apenas tiempo de reaccionar vino el segundo, de aquella manera, con Vaclik como "espectador VIP" de la pelota entrando.

Lo único que puedo decir para definir el partido de hoy es que el primer tiro con peligro que le hemos hecho al Elche ha sido en el minuto 86, muchísimas gracias a Suso por hacerlo subir a las estadísticas.

Una de las pocas noticias positivas es el gol de De Jong en el 90, pero ya sin apenas tiempo para reaccionar.

Un Sevilla incapaz de meterle miedo al Elche que empieza a quitar las ilusiones a su afición, dejando entrever que empieza el típico "bajonazo" que los de Nervión dan habitualmente en las segundas vuelta. A ver a quién le quedan fuerzas para soñar con la remontada en Dortmund después de estas actuaciones.

No podemos empezar a competir siempre a partir del minuto 70, cuando nos damos cuenta de que la cosa va mal y ya no hay tiempo para remontar, el Sevilla está sufriendo su típico bajón de la segunda vuelta y eso hace que las posibles aspiraciones que tenemos se estén yendo.