Su importancia en el once tipo de Julen Lopetegui le ha hecho ser uno de los jugadores a destacar de esta Liga española.

"Los grandes países futbolísticos son aquellos que tienen un gran discurso literario” decía Santiago Segurola hace un tiempo, y que razón tenía. Por España han pasado grandes centrocampistas y actualmente lo siguen existiendo. Los padres fueron Xavi e Iniesta. De ahí, arraigaron nuevos nombres. Uno de ellos es Joan Jordán, jugador clave en el sistema táctico del Sevilla FC.

 El de Regencós desde su llegada a la capital y catedral del fútbol andaluz se ha consolidado como una de las vacas sagradas de la plantilla. Además, su sentimiento por el fútbol le han hecho llamarle por el sobrenombre de “Joan Jordán, el literato sevillista”, aunque eso sí, con ciertos tintes ingleses.

Los versos octosílabos de Joan Jordán

Como buen literato que es, Joan Jordán danza en los terrenos de juego como los versos de Luis Cernuda y su profundidad, como los de Carmen Gaite y su realismo social, creando así un perfecto soneto con todo tipo de figuras retóricas, desde un pase al hueco, un desplazamiento el largo, hasta un eslalon zafándose de varios rivales.

No obstante, el joven centrocampista también introduce en su manual las Novelas de Montalbán, un absoluto misterio, de la cantidad de recursos que sus piernas y su físico pueden llegar a generar.

Clase, sutileza, pasión y pudor. El catalán es capaz de mezclar todo ello. Un hombre que domina el medio campo a la vez que une al vestuario. Un hombre que se ensucia las botas para defender en el pico de su área y que tiene la clase y el temple para llegar al área rival y definir a las mil maravillas, como las metáforas del sevillano Vicente Aleixandre.

A su vez, la garra que imprime sea el partido que sea, tanto un Dortmund-Sevilla como un Sevilla-Huesca, hace ganarse a la afición día a día e influir en sus compañeros a la hora de morder más arriba en la presión.

Su importancia, ya vista desde Inglaterra

Se hizo hombre con el maestre Mendilibar y de ahí al estrellato, el cual no ha tocado todavía. En el Sevilla, junto a Fernando, hacen una combinación perfecta donde el juego del equipo se fundamenta básicamente en ellos a la hora de atraer rivales hacía su propia área y poder penetrar las líneas enemigas con sus pases infiltrados a los movimientos indescifrables de Suso, Ocampos y Papu.

Cierto es, como he dicho antes, que tiene ciertos matices ingleses. Desde allí, donde varios equipo están interesados en él, sobretodo el Arsenal, se le renombra como un centrocampista “Box to Box”, un anglicismo que se traduce en un jugador que va de área a área, de ida y vuelta, un completo 4x4, un completo todoterreno furtivo. De ahí, su importancia tanto en las transiciones ofensivas como defensivas a la hora de replegar rápidamente tras una perdida imprevista.

El fútbol, una religión

Vuelvo a mencionar a Manuel Vázquez Montalbán puesto que el gran escritor catalán dijo una gran verdad sobre el deporte rey. En sus frases lo comparaba con la religión: “El fútbol es la religión diseñada en el siglo XX más extendida del planeta”.

Todo esto hace que Joan Jordán cree una nueva corriente filosófica ligada con la fe, y más en el Sevilla FC, en la cual todos sus peregrinos alzan con voz alta el mantra, Jordanismo, valga la redundancia.