El de Barbate es el "Beatle perdido" que ahora se encuentra en un momento álgido con el conjunto armero de Mendilibar. 

Rebobinemos 41 años atrás en la historia del fútbol, no solo Español, sino Europeo. 
¿Pregúntense asimismo los más nostálgicos, cuál era el prototipo de extremo, tanto izquierdo como derecho?. Era aquel que donde se situaba "pasaban cositas", era aquel que se la jugaba en cada acción individual que tenía, aquel que cada balón que recogía intentaba regatearse del rival, aunque la perdiese posteriormente. Ahora, en los tiempos que vivimos, esa especie está en peligro de extinción por la gran bestia del fútbol Moderno.

Aquel regate en cualquier momento se ha convertido en pases de seguridad al centro. Básicamente, el atrevimiento se ha sustituido por el conservadurismo excesivo. Pero, como siempre, hay una excepción. Esta, emigró desde Barbate hasta las tierras vascas, cerca del rio Deva, y ahora se encuentra en la SD Eibar. Esa especie, está llamada a ser el revolucionario. Esa especie, se llama, Bryan Gil.
Actualmente el joven jugador se encuentra en el obrerismo futbolero como antonomasia, el Eibar de Mendilibar, el de una pequeña región vasca, el que tiene como hombre gol al pastor vasco Kike García con 7 dianas. Todo esto hacen de los armeros un equipo humilde, plantándole cara a cualquier equipo y ahí, Bryan Gil, destaca sobre los demás, siendo una de las revelaciones este año de La Liga.


Su melena, a juego con su fútbol

Bryan gil es todo un extremo de los 80s, tanto futbolísticamente como físicamente. Su melena ochentera va a juego con sus movimientos de balón en la banda. Su delgadez se complementa con su facilidad para sortear rivales por la banda. Le gusta jugar en el límite de la linea de cal, tocando esta muy habitualmente. Su típica jugada, es el desborde exterior, con diagonales hacia dentro para posteriormente conectar un tiro lejano o centro al área para que la remate "Aerolíneas Kike García".

Además, le gusta mover la pelota al primer toque imprimiéndole así mucho dinamismo al juego. No obstante, está  muy capacitado para jugar haciendo paredes, combinando con sus compañeros y hacer progresar a este en espacios reducidos en el centro del campo. Donde todo se atasca él es el fontanero de Ipurua. 

Físicamente, aunque sea un jugador muy liviano y no muy alto, 1'75M, su velocidad y agilidad hacen de él un absoluto quebradero de cabeza para los defensa centrales haciendo constantemente desmarques de ruptura, cambios de ritmo para superarles, y al ser muy escurridizo, poderse meter en el área por espacios muy reducidos. 

Cada balón que recoge, que recibe, que da, lo mueve al ritmo de los Beatles, como si hubiera compuesto Yellow Submarine en The Cavern Club dando toques al balón junto a Paul McCartney, ahora reconvertido en Kike García, comiendo de mientras un Pintxos en el Berdel Eguna a diferencia que el Fish and Chips.

Bryan caería en el Sevilla como agua de mayo

La temporada que viene está mas que claro que el jugador gaditano pero sevillista de cuna jugará en el primer equipo del Sevilla por todo su esfuerzo y progresión conseguida. Bryan gil tiene en sus piernas fútbol y descaro, fantasía y desparpajo, juventud y rebeldía. Tiene todas las papeletas compradas de la tómbola para triunfar en el equipo que le vio nacer y progresar.

Porque, Bryan Gil, es como dicen ya muchos, una mezcla entre el pelo de los Beatles y el cuerpo de Cruyff. Una combinación inconmensurable como el fútbol que desprende y que desprenderá.