El Sevilla pasa por encima del Valencia y se hace hueco entre los 8 mejores de la competición.




Un gran partido de los de Lopetegui, llevándose el partido ganado al descanso y sabiendo jugar la segunda parte para ahorrarse sustos.

Pasaron 20 minutos para que Acuña, que no es el típico lanzador de los corners la pusiera para que De Jong la rematara sin despeinarse, aprovechando la pasividad de la defensa che.

El segundo, con la misma firma, llegó tras una auténtica jugada de combinaciones, llegando a los 37 pases desde la puerta de Bono hasta el remate de Luuk, sacando el balón jugado y deshaciéndose de la presión del Valencia arriba, lo que hizo que a partir de medio campo los atacantes sevillistas entraran como cuchillo en mantequilla.

El tercero, para enmarcar, tras un mal despeje le cayó a Rakitic que con un leve toque la picó por encima del jovencísimo meta y la puso en la escuadra.

De la segunda parte, con el partido ya resuelto, destacar que el equipo supo posicionarse y aguantar el resultado, sin ningún peligro aparente por parte de los visitantes y sumando algunas ocasiones de hacer el cuarto. 

La única pega que se le puede poner a este partido es que nuestro capitán, Jesús Navas, fue sustituido tras romperse y echarse al suelo, en una jugada en la que llegaba a línea de fondo y tras un movimiento extraño, el lateral supo que algo no iba bien.

En definitiva, a pesar de un Valencia muy discreto el Sevilla supo jugar y hacerse con la totalidad del control del partido, la bolita ya está en el bombo de los cuartos... ¡Vamos mi Sevilla!