Cayó el Sevilla frente al Atlético en un partido que se jugó en todo momento a lo que quería el equipo de Simeone.



El Sevilla ha caído en la fría noche de Madrid. Después de la gran victoria frente a la Real Sociedad, los sevillistas cedieron en el Wanda Metropolitano tras un gol tempranero de Correa y otro de Saúl al final del encuentro. El equipo dirigido por Julen Lopetegui dio la cara, pero el gol tempranero rival pesó muchísimo.

Todo pasaba por mantener la portería a cero y eso duró 16 minutos. A partir de ahí tocaba remar contra un equipo que ha recibido seis goles en todo lo que llevamos de liga. Los andaluces sacaron 11 saques de esquina y en el único que consiguió rematar golpeó en el palo.

La realidad del partido es que era el guion perfecto para el Atlético, pues el Sevilla ha dominado, ha encerrado a los colchoneros en su campo, pero el equipo de Simeone juega muy cómodo así: defendiendo el resultado.

No se puede achacar la actitud de los sevillistas en la noche de hoy, pues lo han intentado, pero la falta de gol le volvió a jugar una mala pasada. La estrategia de colocar a Suso de “falso 9” no funcionó y En Nesyri en banda estuvo muy incómodo. Rakitic tuvo el gol en el primer minuto que quién sabe si hubiera cambiado el guion del partido, pues para el rival ir por detrás en el marcador es totalmente lo contrario de tenerlo a favor, como ha sido el caso de hoy durante prácticamente todo el encuentro.

En conclusión, olvidar este partido y pensar en el siguiente. La derrota de hoy es dura, pero no hay que quitarle mérito a un rival que está muy por encima del resto de equipos actualmente. Leganés, Leganés y Leganés; como dice el entrenador rival del partido de hoy: “partido a partido”.