El Sevilla mostró una versión cautelar en defensa y precisa en ataque, suficiente para obtener tres puntos importantes.

El Sevilla ha cerrado el año con una importante victoria que le aúpa, a la espera de lo que ocurra en el resto de la jornada, en puestos de Champions League. El equipo de Lopetegui mostró una versión seria, aprovechando los contrataques para matar a un Villarreal que no se rindió en ningún instante.

Lopetegui no se escondió nada, salió con todo. El técnico vasco sabía de la importancia de este partido a pesar de tener el derbi sevillano a cuatro días; la apuesta le salió bien y el equipo andaluz salió en busca del gol en los primeros minutos, que consiguió gracias a un gol de penalti de Ocampos, que está mostrando una versión mucho más sacrificada que la temporada. Con el 1-0 el Sevilla mostró su fiabilidad defensiva para aguantar los ataques del submarino amarillo; por contra, también enseñó una versión desacertada en el pase, con poca posesión y a la espera de que el rival cometiera un error para darle la puntilla al partido. Como ocurrió en el segundo gol: roba Ocampos en el centro del campo y da un pase sensacional a En Nesyri que prácticamente sentencia. El marroquí suma 5 goles en liga y 9 entre todas las competiciones, números a tener en cuenta.

Una vez más, el cerrojo fue Bono, que mantuvo la ventaja del equipo en dos goles. El Villarreal apretó tras el segundo gol y el portero sevillista realizó paradas de mérito. En un día donde la defensa tuvo más problemas de lo normal, el portero respondió y con nota.

Así pues, el Sevilla se llevó los tres puntos contra un equipo cuarto clasificado que llevaba 18 partidos sin perder, casi nada. Toca el derbi, en un partido que Fernando no podrá estar por acumulación de tarjetas; salir con todo tiene la cara y la cruz de la moneda, y que la cruz sea que Fernando no estará en el próximo partido dice mucho del buen encuentro que realizó el Sevilla en la tarde de hoy.