El Sevilla suda la gota gorda para llevarse los tres puntos de Balaídos frente a un gran Celta.

Los goles son la salsa del fútbol, un deporte en el que gana el que más marque; y el de hoy ha sido una oda dedicada a este juego tan maravilloso y atroz a la vez. A diferencia de otras veces, al Sevilla le ha salido cara la moneda y se lleva tres puntos de oro que le ponen con 14 puntos por encima del quinto clasificado y, ojo al dato, a tan solo 6 del líder de la Liga Santander: el Atlético de Madrid.

Todo esto en un partido que ha sido un auténtico caos, desde los errores defensivos en ambas áreas hasta la retransmisión en abierto de GOL, que se dejó de emitir durante varios minutos. El gol de Koundé a los siete minutos de partido no quitaba que, desde el primer minuto, el equipo de Lopetegui estaba incómodo en el partido, pues no tenía esa fluidez de balón que suele tener generalmente en los partidos. Culpa de eso la tiene su rival, el Celta realizó un partido muy serio y es un equipo más trabajado del que lo fue en el partido de ida en el Sánchez-Pizjuán. El gran trabajo del equipo de Coudet se vio mermado por sus errores defensivos y la eficacia sevillista.

Si bien la defensa del Celta no estuvo bien, la del Sevilla no se quedó atrás. La primera parte fue una pesadilla defensivamente y culpa de ello la tuvo Iago Aspas, que con dos goles y una asistencia dejando pasar el balón puso al equipo andaluz en el alambre. La charla del descanso fue efectiva y el equipo mejoró atrás, con Bono teniendo mucho menos peligro que el que recibió en los primeros 45 minutos.

Rakitic, muy criticado por su temporada tan discreta, empató el partido cuando más lo necesitaba el equipo; el croata estaba volviendo a mostrar una versión muy gris y con un error clave en el tercer gol rival con una pérdida de balón en el centro del campo. Con el gol se estiró y mejoró, hasta que fue sustituido por el héroe de la noche: Alejandro "el Papu" Gómez. El centrocampista argentino anotó un gol "de pillo", en el que no se rindió y forzó el error del defensa para cruzar el balón de forma sensacional. Cuando salió, Lopetegui lo colocó detrás de De Jong y Ocampos, su posición natural; Julen, toma nota, porque ahí es donde rinde el mago argentino.

Con esta sufrida victoria, el Sevilla, a falta de ocho jornadas por disputarse, se puede hablar ya que es la alternativa a Atlético de Madrid, Real Madrid y Barcelona. Hablar de ir a por la liga es muy sonoro, pues siguen siendo seis puntos con los colosos de la competición; pero, como dijo Suso hace unos días, el Sevilla ya está ahí para, con perdón, "dar por culo" a los tres gigantes y no se le puede dar por muerto en esta lucha en la que quiere colarse.