Victoria por la mínima del Sevilla frente al Levante en un partido sin muchas ocasiones ni juego, en el que el Sevilla aprovechó la única que tuvo.

Victoria importantísima del Sevilla en Valencia; en un partido trampa, frente a un equipo que juega a un fútbol rocoso. Los de Lopetegui se mostraron muy serios por todo el campo y no dejaron al equipo rival acercarse al marco de Bono en ningún momento.

Con la misma alineación que jugó en San Sebastián hace tres días, Lopetegui sabe que sus opciones de optar al campeonato pasan por vencer todos los partidos restantes y, por eso, no se ha guardado nada. El equipo hizo un partido muy distinto al del Reale Arena, donde hizo una primera parte arrolladora y una segunda parte más conservadora; el de hoy fue un partido más conservador en general, sin ocasiones de gol. En la primera parte, más allá del disparo de Jordán al larguero, absolutamente nada.

En la segunda parte, más de lo mismo, salvo con un matiz importante, que apareció el hombre de los 23 goles entre todas las competiciones, el goleador del equipo, el que alguno que otro piensa que hay que vender: En Nesyri, al que el mano a mano ya no le da ningún miedo, pues hoy sentó primero al portero, regateándole, y luego a Vezo con un gran amago. 

Un partido "made in Lopetegui", 0-1 y a otra cosa. Por poner algún "pero" al partido, la lesión de Koundé ha puesto en vilo al sevillista, habrá que esperar para saber si ha sido por precaución o realmente estará un tiempo de baja.

Una victoria más que, a falta de seis partidos y que el resto de equipos disputen sus partidos, pone al Sevilla tercero, empatado a puntos con el segundo, y a tres puntos del líder; casi nada. Como decía la camiseta con la que han salido los jugadores hoy, en protesta contra la Superliga: Soñar, ilusionarse y superarse".