Después de lo ocurrido en las últimas semanas, el Sevilla salvó los muebles en el 94' con un gol de Bono.

Ya era hora de que al Sevilla le ayudara un poco la suerte. Después de unas semanas malas, en las que se pasó de soñar con todo a verse en la liga a tres puntos del quinto clasificado, el equipo de Lopetegui salvó los muebles en el 94' con un gol de Bono; sí, el portero, surrealista.

Es cierto que el gol del arquero sevillista ha tapado el mal partido del equipo. La realidad es que hay ciertos jugadores que no tienen nivel para jugar en este equipo, al Sevilla le falta fondo de armario, está claro. Jugadores como Rekik, Óliver Torres o De Jong, que entró en la segunda parte tuvieron la enésima oportunidad para demostrar que pueden estar a disposición del mister si lo necesitan, pero nuevamente la desperdiciaron. El central cometió un penalti infantil que costó el 1-0 y el extremeño fue sustituido en el descanso por Acuña; por parte del holandés, está siendo superado por En Nesyri en todos los sentidos, hoy tuvo varias oportunidades que falló.

Cuando se dice que los porteros ganan puntos, dudo mucho que se refiera a lo que hemos visto hoy, no solo por que el gol lo marque Bono, sino que hace un gran movimiento y ejecuta un disparo digno de delantero de área. El Sevilla había avisado, es cierto. Pero le volvió a ocurrir lo mismo que en Elche: despertó muy tarde y si hubiera despertado antes tal vez hubiera sido mejor resultado y mejor juego.

Así pues, un punto que sabe a oro, si mañana pierde la Real Sociedad sabrá aún mejor. Son diez puntos de diferencia con el equipo donostiarra ahora mismo, aunque el pinchazo de hoy hace que ganar frente al Atlético de Madrid sea más importante. Bien es cierto que el patrón de selecciones que viene ahora va a ser fundamental, pues el equipo necesita un descanso de urgencia.