OPINIÓN | Un líder que no grita, sino que demuestra

Capitán del Sevilla Fútbol Club, 14 temporadas en la entidad nervionense. Jugador con más partidos en la historia del equipo andaluz. Sin duda a día de hoy, un futbolista diferencial por su estado físico y mental



En la mayoría de partidos esta temporada ha sido titular, incansable en sus tareas ofensivas y defensivas, podrá hacerlo mejor o peor, pero siempre da lo máximo en todo lo que hace en el terreno de juego. El partido ante el Manchester United demostró una vez más la vigorosidad física y mental que posee. Con 34 años lo juega todo y hace de todo: desequilibra en ataque, ayuda en defensa. Desesperando por momentos al extremo inglés Marcus Rashford. Puso un asistencia perfecta a Luuk De Jong, a la velocidad y altura adecuada para que ningún defensa/portero rival pudieran hacer nada. Confirmación por enésima vez que se deja el alma en el campo. Difícil detenerlo cuando juega porque, piensa como un futbolista maduro y juega como un juvenil. Pasarán entrenadores, pero siempre será clave para todos. Con el nivel actual demostrado, quedan como mínimo un par de temporadas que disfrutar del sevillista.

Seguramente no sea el que más grite en las arengas, pero cada acción que disputa en los partidos hace demostrar a sus compañeros el camino a seguir. Ya lo afirmó hace unos meses Joan Jordán: "Podría ser prepotente por todo lo que ha hecho, pero nada más lejos de la realidad. Lo ha ganado todo, es el capitán, etc. Es el primero que hace bromas, el primero que corre, tiene 34 años y no para. Es alucinante lo de este chico, es un milagro". 

Las lágrimas al final del partido del palaciego al finalizar el partido, hacen ver al aficionado sevillista que el brazalete está en buenas manos, un sevillista que siente como tú, es el ejemplo de toda una plantilla. Pudiendo hacerlo mejor o peor, siempre está ahí. El mismo asistente en la semifinal de UEFA contra el Schalke en 2006, lo hizo ayer contra el Manchester 14 años después. La Europa League es la competición del Sevilla y su general es Jesús Navas: ejemplo de constancia y esfuerzo. El sueño está más cerca y con nuestro general en el campo se puede asegurar sin temor a dudas, que por falta de intensidad, ganas e ilusión, la final no se perderá. No cabría mayor orgullo para los sevillistas (y para él) verle como él la levanta al cielo. Por Antonio, Por José Antonio y por todos los del tercer anillo. ¡A por la sexta!


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